El català a europa

Mapa territorial del idioma catalán. 


La lengua catalana pertenece al grupo de lenguas neolatinas occidentales juntamente con el castellano, el portugués y el francés, por citar las lenguas mayoritarias dentro de este grupo. Se habla en una extensa area del este del Estado español(Catalunya, Illes Balears, Pais Valencià, la Franja de Ponent (Aragón) y algunos municipios murcianos fronterizos con Valencia), Andorra, el sur de Francia (Pirineos orientales ó catalunya nord) y a la ciudad sarda del Alguer (Italia). En el valle de Arán se habla el aranès, una variante del occitano.

El marco legal relativo al ámbito lingüístico figura, por lo que respecta al estado español, en la Constitución de 1978 (básicamente en el artículo 3), en los estatutos de autonomia de Catalunya, Comunitat Valenciana, Illes Balears y Aragón, y se desarrolla en las leyes de normalización lingüística de Catalunya (1983) y las Illes Balears (1986), y en la de uso de enseñanza del valenciano (1983). De acuerdo con esta legislación el catalán es la lengua propia de Catalunya, Illes Balears y Comunitat Valenciana, a parte de ser lengua oficial como también lo es el castellano. En Andorra, el catalán es la única lengua oficial según el artículo 2 de la Constitución del Principado de Andorra de 1993. Ni Catalunya Nord ni el Alguer disponen de legislación propia por lo que respecta a la lengua.

En otro orden de cosas, el 11 de diciembre de 1990 el Parlamento Europeo aprueba la "Resolución sobre la situación de las lenguas en la comunidad y sobre la de la lengua catalana". Esta resolución reconoce la identidad y la vigencia actual y el uso de la lengua catalana en el contexto de la Unión Europea y propone su incorporación en determinadas actuaciones de las instituciones europeas.

En conjunto, la lengua catalana se habla en un territorio de 68.000 km² donde viven casi 13,5 millones de personas. De éstas, se estima que más de 9 millones son capaces de hablarla, mientras que la pueden entender 11 millones.

Historia de la lengua catalana.Entre los siglos X y XI la lengua catalana estaba ya formada y se distinguia claramente del latín de donde provenia.

La lengua catalana aparece por primera vez en la documentación escrita en la segunda mitad del siglo XII. Se conservan textos catalanes jurídicos, económicos, religiosos y históricos del siglo XII, científico-filosóficos y literarios de los soberanos catalanes, de los tribunales, de los documentos jurídicos y de la comunicación administrativa. El primer texto conocido escrito integramente en catalán es la traducción de un pequeño fragmento del Liber iudiciorum , código de leyes visigótico, de la segunda mitad del siglo XII.

El primer texto conservado escrito originalmente en catalán lo encontramos en la literatura religiosa: las Homilies d'Organyà, a finales del siglo XII-principios del siglo XIII.

Desde el siglo XIII el catalán cuenta con su primer gran talento literario universal: Ramon Llull. Es el primer escritor que utiliza el catalán en la prosa literaria como instrumento normal de comunicación y también como herramienta util en la expresión cultural. En este sentido, Ramon Llull superó la situación lingüística de la época, que era favorable al uso del latín y del provenzal en textos filosóficos o literarios.

El gran periodo de la lengua catalana se extiende a lo largo de casi un siglo entre el 1274, año en que aparece el Llibre dels Feyts (o Crónica de Jaume I) y la Crònica de Pere el Cerimoniòs (1386), y que se completa con las Cròniques de Bernat Desclot y Ramon Muntaner (1265-1336). Durante los siglos XIII y XIV la lengua catalana alcanza su más grande expansión política y geográfica peninsular (se conquistan los reinos de Valencia y Murcia) y mediterranea (se conquista el reino de Mallorca, Sicilia, Cerdeña, Nápoles, Atenes y Neopatria). El catalán se llegó a hablar, aunque de forma desigual, en cinco estados del Mediterraneo donde gobernaban dinastias catalanas. El catalán llegó a ser, durante el siglo XIV, una de las lenguas más extendidas y difundidas. La prosa catalana de estos siglos (XIV y XV) tiene una característica remarcable: su alto grado de uniformidad. Eso fue debido a un factor unificador que influyó poderosamente sobre toda la producción escrita en catalán durante estos siglos: la existencia de la Cancelleria Real.

El siglo XV ha estado calificado de "siglo de oro" de la literatura catalana, aunque esta etapa dorada se inició ya en el siglo XIV con Bernat Metge. Desde el punto de vista literario, la lengua catalana alcanza momentos de esplendor, con las obras de los escritores Roís de Corella, Jaume Roig, Ausiàs March, poeta valenciano, auténtico forjador de la poesia catalana, y Joanot Martorell del cual hemos de destacar la novela Tirant lo Blanc, primera novela moderna de la literatura europea.

A raiz de la Guerra de Sucesión (1705-1715), Felipe V disuelve todas las instituciones de gobierno que aún existian en Cataluña y hace aplicar las leyes castellanas. El catalán padece diversas etapas de prohibición y también de represión, de manera que la mayor o menor implantación y el uso de la lengua en su propio territorio desde el siglo XVIII ha dependido más de causas políticas que no de razones estrictamente socioculturales.

Con todo, poco después (siglo XIX) comienza una etapa de recuperación económica, cultural y nacional conocida con el nombre de Renaixença. La lengua catalana vuelve a revivir como vehículo de cultura literaria gracias a los Juegos Florales y a figuras importantes como Jacint Verdaguer, Narcís Oller y Àngel Guimerà.

La Renaixença sirvio para tomar conciencia de la falta de unidad en el uso de la lengua (no existia un modelo de lengua comun escrita) y de la necesidad de proceder a la elaboración de unas normas ortográficas. La creación del Institut d'Estudis Catalans (1907) permitió la codificación mediante la publicación de las Normes ortogràfiques (1913), del Diccionari ortogràfic (1917) y de la Gramàtica catalana de Fabra (1918).

Durante el primer tercio del siglo XX Cataluña vive una gran efervescencia política que culmina con la recuperación de un cierto poder político (la Generalitat) durante la década de los años treinta. El catalán recupera el estatus de lengua oficial durante la Segunda República (1931-1939), del cual habia estado desposeido desde el siglo XVIII.

Pero todo aquel futuro prometedor se rompe a causa de la guerra civil y sus consecuencias. El uso público del catalán fué prohibido, y su uso se limitó al ámbito doméstico y familiar.

Desde la recuperación de las instituciones democráticas se promueve un proceso de recuperación del uso del catalán.