PIRÁMIDES MAYAS vs PIRÁMIDES EGIPCIAS





¿Se habrán conocido los mayas y los egipcios?

A pesar de los siglos y miles de kilómetros que separaron a mayas y egipcios, ambos desarrollaron pirámides como tumbas, calendarios perfectos y una escritura jeroglífica que permiten pensar en la posibilidad de que hayan estado en contacto.

El Antiguo Egipto nació hacia el año 3.000 antes de Cristo a orillas del río Nilo en el norte de Africa, mientras que la civilización maya comenzó a aparecer 1.000 años después en el territorio que actualmente constituyen el sur de México, Bélice, Guatemala, Honduras y El Salvador.

Los templos mayas estaban dedicados a las divinidades tutelares; las pirámides cumplen el papel de suntuosos mausoleos y los edificios son la afirmación del poder y de la autoridad. Marcaron la aparición de un imperialismo que se tradujo en la lucha sin piedad entre vecinos.

En el corazón de las ciudades mayas existían grandes plazas rodeadas de edificios; fuera estaban las estructuras menos nobles. La ciudad de Teotihuacan, su construcción, está regida por dos ejes perpendiculares. Se ponía atención en la orientación direccional de los templos y observatorios construidos de a la órbita de las estrellas.

El diseño urbano maya podría describirse fácilmente como la división del espacio en grandes monumentos y calzadas.

La piedra utilizada era la caliza; recientemente extraída, permanecía blanda, lo que permitía que se la trabajara con facilidad, y se endurecía al perder su humedad natural. Esta piedra también era aplastada, quemada y batida, la cual poseía propiedades similares al cemento.

Los edificios se construyeron sobre una plataforma; un tramo de empinados escalones de piedra partía de la plataforma.

Las plataformas ceremoniales, de cuatro metros de altura, eran realizadas con figuras talladas y con una estaca usada para exhibir la cabeza de la víctima.

Siempre al lado de la plaza, se encontraba una pirámide-templo con una estela, acompañada de tres templos más pequeños. Se pudo comprobar que eran observatorios, debido al posicionamiento del Sol.

Los templos religiosos más importantes se encontraban en la cima de las pirámides, situados a más de 60 metros de altura; eran impresionantemente decorados. Tenían una cresta en el techo. Como eran las únicas estructuras que excedían la altura de la selva, podían ser vistas desde grandes distancias.

Las pirámides estaban surcadas por empinados escalones.

¿Existe una relación entre los egipcios y los mayas?

A pesar de los kilómetros que separaron a ambas culturas, desarrollaron pirámides como tumbas, calendarios perfectos y una escritura jeroglífica, lo que hace pensar que tal vez estuvieron en contacto.

Se cree en un paralelismo; tenían formas similares de lidiar con cuestiones parecidas. El pueblo vivía para las pirámides y fue a través de ellas que desarrolló su arte y el conocimiento de la astronomía.

Los egipcios construyeron sus colosales y perfectas pirámides hace 5000 años; como tumbas, además les permitían acercarse a Ra, el dios sol.

La de los mayas eran tumbas y templos, sitio de descanso para los gobernantes; las paredes estaban adornadas con dibujos que mostraban personajes relacionados con el difunto.

Estos pueblos miraban al cielo, lo que les permitió desarrollar calendarios perfectos.

¿La diferencia? El calendario egipcio era agrícola y medía los años de gobierno de cada rey; los mayas representaban a los diferentes dioses y era lineal.

Algunas pirámides egipcias tenían la punta alineada con alguna estrella; algunos edificios mayas estaban en relación con los puntos cardinales y ciertos astros.

¿Quién podría decir si hubo contacto?

No obstante, Las Pirámides mayas son diferentes a sus contrapartes egipcias. Estas pirámides tienen grandes escalinatas, que probablemente sirvieron como base de templos..

Las pirámides mayas no son edificios aislados en el desierto como las egipcias, sino que fueron construidas en zonas pobladas de la selva.

Zonas situadas entre varias aldeas, sitios que sirvieron a los sacerdotes del lugar para pronunciar discursos. Incluso si un sacerdote hablaba en voz baja, todos eran capaces de escuchar su voz. El sonido atravesaba las únicas aberturas en la parte superior de una pirámide y regresaba como un eco, como en un teatro de ópera. El fenómeno se creó en una época en la que no había micrófonos ni otras tecnologías modernas.

Las pirámides mayas tenían fines astronómicos por lo menos dos veces por año, el 21 o 22 de marzo y el 22 o 23 de septiembre, los días de equinoccios de primavera y otoño.

En estos días, el Sol naciente lanza hacia abajo una sombra en los escalones de la pirámide en forma de una serpiente y llega hasta las gradas de la parte inferior donde se puede ver una imagen de la deidad Kukulkán, una serpiente emplumada que tiene la cabeza de un hombre.

Si la sombra alcanza el descanso más bajo, llegó el día del equinoccio. Está construido tan preciso, que los rayos del Sol llegan a la cabeza de la deidad en este determinado día. Eso significa que la astronomía, la arquitectura y la técnica ya estaban desarrolladas en esa época.

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