TEMPLO DE DEBOD




Ya son muchos los tristes y solitarios atardeceres que he vivido en el mágico TEMPLO DE DEBOD ...
Situado en Madrid, al Este de la Plaza de España, en el Paseo del Pintor Rosales, en un alto donde se situaba el cuartel militar de La Montaña. Está orientado (como originariamente) de este-oeste. (Es especialmente bello en la puesta del sol).
El Templo de Debod fue un regalo de Egipto en compensación por la ayuda española en el año 1968, tras el llamamiento internacional realizado por la UNESCO en el salvamento de los templos de Abu Simbel, en Nubia, ya que se iba a construir la Gran Presa de Asuá. Egipto donó cuatro de los templos del salvamento a distintas naciones colaboradoras: Dendur a los Estados Unidos, Ellesiya a Italia, Taffa a Holanda y Debod a España. A este templo se le calcula una edad de 2200 años. Fue construido por el rey nubio Adijalamani de Meroe hacia el 200-180 adC y dedicado al culto de los dioses Egipcios Amón e Isis.
El nuevo emplazamiento fue inaugurado el 20 de julio de 1972 por don Carlos Arias NAvarro, alcalde de Madrid.

TRASLADO DEL TEMPLO A ESPAÑA

En el año 1960 se instituyó en España un grupo de salvamento para los monumentos de Nubia. Se llamó Comité Español y su director fue el profesor y arqueólogo español Martín Almagro Basch que colaboró en la excavación de los yacimientos de Nubia en Egipto y en Sudán. Pero las obras de excavación en los cimientos del templo de Debod no se llevaron a cabo por el Comité Español sino por el Servicio de Antigüedades de Egipto. La UNESCO encargó el trabajo de copiar todas las inscripciones del templo a los egiptólogos François Daumas y Philippe Derchain.
Una vez desarmado el templo en 1961, lo llevaron a la isla Elefantina (que estaba situada frente a Asuán). Allí se quedaron todos sus bloques de piedra hasta el mes de abril de 1970 en que de nuevo viajó hasta Alejandría. El 6 de junio de ese mismo año, las cajas embaladas conteniendo los bloques del templo de Debod fueron embarcadas en el Benisa y llegaron al puerto de Valencia (España) el día 18 de ese mismo mes. Desde Valencia fueron trasportadas en camiones hasta Madrid, donde se almacenaron en el solar del Cuartel de la Montaña.
La tarea de los arqueólogos españoles bajo la dirección de Martín Almagro fue difícil pues el Servicio de Antigüedades de Egipto sólo entregó un plano y un croquis del alzado del monumento, más algunas fotografías sin referencia de ninguna clase. Más de cien bloques habían perdido la numeración y muchos fragmentos llevaban una marca que no correspondía al plano.

RESTAURACIÓN Y RECONSTRUCCIÓN

En primer lugar se construyó una base de piedra con el fin de aislar los bloques originales del templo y que el suelo no tuviera contacto con ellos. Sobre el basamento se empezó la reconstrucción, siguiendo la técnica llamada anastylosis, es decir colocando en su lugar los elementos originales encontrados y añadiendo las partes de reconstrucción con una piedra de diferente color, para poder distinguir los elementos antiguos y originales de los nuevos. La piedra se trajo de Salamanca.
Algunos bloques exteriores fueron tratados químicamente para protegerlos y reforzarlos. En el interior del edificio se instaló aire acondicionado caliente para crear una atmósfera seca parecida al clima de Nubia. Y como recuerdo al río cercano que tuvo el templo, construyeron un estanque de poca profundidad, a lo largo de los tres portales de acceso al templo. Los trabajos de reconstrucción del monumento duraron dos años. Su inauguración fue en julio de 1972.

EMPLAZAMIENTO EN EGIPTO

El templo de Debod se encontraba situado en la pequeña localidad que llevaba este nombre (Debod), en las orillas del río Nilo, muy cerca de la primera catarata, en la Baja Nubia (país del oro), al sur de Egipto. Muy cerca, en la isla de Filé, se encontraba el gran santuario de la diosa Isis. El templo de Debod formaba parte de ese santuario, aunque su culto estaba dedicado al dios Amón.

HISTORIA DEL TEMPLO

El rey nubio llamado Adijalamani de Meroe, mandó construir (hacia el año 200 adC) una capilla en honor del dios Amón, en la localidad llamada Debod, al sur de Egipto. Es la capilla conocida como “capilla de los relieves”, donde pueden verse inscripciones referidas a Amón de Debod. En los relieves de la capilla aparecen también escenas rituales donde se dice que "el rey Adijalamani manda construir el monumento en honor de su padre Amón y que Amón habita en Debod".
En época ptolemaica se amplió el santuario construyendo nuevas estancias y ampliaciones. En esta época empezó a tomar más importancia el culto a la diosa Isis. Ptolomeo VIII (Evergetes) dedicó en el templo una naos (estancia rectangular donde se hallaba la imagen del dios) a la diosa Isis y añadió otra sala a la capilla inicial. Ptolomeo XII dedicó otra naos al dios Amón.
Con la llegada de los romanos y la incorporación de Egipto al Imperio, se hicieron nuevas obras de engrandecimiento en el templo:
  • Construcción de pronaos con una fachada con una puerta adornada por dos columnas a ambos lados.
  • Relieves en la fachada principal.
  • Decoración de los muros interiores del pronaos y de los intercolumnios exteriores.
  • Construcción de un edificio anexo, adosado al templo, llamado mammisi.
Más tarde, en el siglo VI después de Cristo, en época de Justiniano, se ordenó el cierre de los templos egipcios. El templo de Filé que estaba consagrado a Isis fue cerrado también para abrirlo más tarde con una comunidad cristiana que lo consagró a San Esteban.
La primera descripción exacta del edificio se tuvo en el año 1813, cuando el explorador suizo Johann Ludwig Burckhardt fue enviado allí por orden de Napoleón para inspeccionar y detallar toda aquella zona. A lo largo del siglo XIX, el templo fue nuevamente visitado por exploradores y egiptólogos que dieron descripción gráfica y mostraron al mundo su paulatino deterioro.
Cuando en 1907 se construyó en aquel territorio la primera presa de Asuán, el templo se vio afectado en gran medida pues permanecía casi nueves meses bajo las aguas. Fue entonces cuando se perdieron muchas de sus policromías y algunos de sus relieves. La arenisca también sufrió un gran desgaste. A este desgaste ocasionado por las aguas del Nilo se añadieron los daños que provocó el terremoto de 1868. Después de estos daños, el Servicio de Antigüedades de Egipto pidió a al-Barsanti (arquitecto egipcio) que procediera a su restauración. Después de concluida la obra, el alemán Günther Roeder hizo un estudio exhaustivo con documentación fotográfica, dibujos de planos, alzados y comentarios.
Tras estos avatares, la historia del templo llega al año 1961 en que sus piedras son desmontadas y depositadas en la isla Elefantina hasta su posterior traslado al puerto de Alejandría. Desde este puerto hizo su viaje final hasta llegar a España.

EL EDIFICIO

El templo se halla en la actualidad restaurado y sus partes inexistentes, reconstruidas. Consta de una serie de estancias que se pueden visitar. El mejor momento para admirarlo desde el exterior es a la caída de la tarde.

Capilla de Adijalamani

Es la parte más antigua del templo. Se conserva en su estado original. Está decorada con escenas que representan al rey adorando a los dioses y ofreciendo sacrificios. Son motivos de actos rituales. Esta capilla está consagrada desde los primeros tiempos al dios Amón aunque más tarde fueron recibiendo culto otros dioses como Isis, Hator, Osiris, Horus, etc.

Mammisi

La palabra mammisi es copta y significa "lugar de nacimiento" porque aquí se celebraban las ceremonias de evocación del nacimiento del dios Horus, o misterio del nacimiento divino.
Esta sala fue la última aportación que los romanos hicieron al templo, se cree que en tiempos del emperador Tiberio (42 adC-37 d.C.). La construcción rompe por completo la simetría característica de los templos egipcios. No hay inscripciones en las paredes. En el muro oeste se puede ver un hueco que se cree que sirvió para guardar alguna imagen divina. En el muro sur se abre una claraboya a través de la cual entraría una luz indirecta que proporcionaría el ambiente necesario para las ceremonias del misterio.